La noche fue larga y mi turgencia no tiene 20 años. Más tenemos y más queremos, pero hoy no hay tiempo para recreos. Nuestras ganas no entienden de descansos.
A la noche, incluso, pasamos un buen rato simplemente frotando tu se×o desnudo contra el mío. No sé cuánto tiempo, quisiste sentirme dentro y te detuve. "seguí jugando así". Te dije. "Quien nos apura?"
Hoy son las 10 am y lo primero que hice fue meterme debajo de tu vestido negro sin bombacha a despertarte con mi lengua. Parece que funcionó. Esta vez no hubo 0rgasm0s. Fue otra cosa. Nos reíamos pícaramente, como quien se acuerda de algo. Y sí, de hecho.
El preservativo del Estado apretaba, no desenrollaba, estuvimos como 10 minutos intentando algo que solo interrumpía nuestras ganas y mi p3n3 dolorido de tanta fricción y manoseo me dijo basta. Ya duele.
Acaso eso freno algo?
De repente, y como un castigo divino, te tomaste del respaldo y subiste hasta sentarte en mi cara con tus ganas empapadas de seguir.
Y con lo que a mi me cuesta chupar, simplemente chupé y chupé mientras la propia acción hizo olvidar la mala calidad del forro y mi se×o estaba duro de nuevo. Amé verte mover a placer, incrustando tu vulv4 caliente en cada rincón de mi boca y mi lengua, violándome la boca hasta que tus piernas se aflojaron. Caíste aún más encima mío, apretaste mis orejas entre tus rodillas y sentí tu temblor en todo mi ser. Un vibrador humano, literalmente. Quiero más! La noche fue larga, pero el día recien empieza.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario