17 años y otra vez en Mar del plata. El hotel de siempre me espero otro año mas, para albergar mis ganas de vacaciones y aventuras. Solo, sin padres ni amigos, que comenten mis hazañas o se rían de mis locuras.
En medio do todo eso, la playa, el sol, la libertad adolescente.
Vecinas, dos muchachas. Tres niños correteaban a su alrededor, uno de ella.
Mate va, mate viene, charlas y miradas suyas que me revolucionaban las hormonas.
Ella, rubia, ojos claros y un cuerpo deliciosamente atractivo. Desparrama sensualidad y erotismo constante.
Mi inocencia dificultabame el creer posible algo con ella. Si estaba casada, su hijo por ahi dando vueltas. Como una mujer asi, con 23 años, podria querer estar con un chico de 17? Seguramente inexperiente, seguremente torpe y atolondrado en la cama. Sin saber como tratar a una mujer como se merece.
Los días pasaron, y otro vecino, de 18 el, pelo largo, un poco mas robusto y piel bronceada, se sumo al grupito vacacional. La otra chica, tambien casada y con sus dos hjos ahi, tambien lo miraba con ... intriga.
Pocas veces senti que una mujer se tome tanto trabajo en seducirme. Me volvia loco, pero no hacía nada por ese hijo. Por no querer entender.
Pero no. Una noche, ella, le dijo que se fuera afuera un poco, me miro, sentados en la cama, y me dijo que se moría por besarme, por abrazarme.
Ya no había vuelta atras, Ya no había mas que dejarme seducir, o rechazar la inmoralidad de esta madre.
Y bueno, Soy Adrian. Es muy linda, me excita desde el primer día, mi inexpereincia no es tal, mi torpeza mucho menos, atolondrado nunca fui, porque las mujeres me encantan, y nací para tratarlas como se merecen, y me fascinan los resultados orgasmicos de hacerlo asi.
Media hora mas tarde, los tres chicos dormian, las dos madres estaban en distintos cuartos con distintos hombres, pero haciendo lo mismo.
Fueron horas de una seduccion mutua dificil de describir. Su pelo, largo y ondulado, se solto por fin, enredandose entre mis manos, mientras de aqui para alla nos enredabamos lenta y suavemente.
Recuerdo el sabor de su entrepierna, recuerdo su espalda arqueda mientras mi lengua jugaba excitada entre su deliciosa humedad y su ardiente vagina.
Me emborrache de su placer.
Recuerdo tras mucho tiempo de esperarla, saboreandola, que se acerco y me dijo suave:
-" veni, quiero verte acabar"-
No hay nada que me excite mas que el orgasmo femenino, por lo que intente esperarla a ella. Pero me dijo que ella, nunca habia podido tener un orgasmo en su vida. Que su marido, cuando hacian el amor, eyaculaba, y se dormia. Que nunca tenia sexo por mas de 15 o 20 minutos y que no podia acabar.
Estaba con ese hombre desde hacía 9 años. Como no iba a tener un orgasmo. Yo no lo podia creer. Incluso no podía creer que no iba a poder darle eso que tanto ella y yo queriamos.
Estuvimos, horas en esa cama. Nunca demoré tanto intencionalmente mi orgasmo. Recuerdo, que luego de tres horas de cambios de posiciones, de algun descanso, pero de mucho amor y consideracion mutua, me afrecio su cola, mmm 17 años y tan buena oferta!! Lo entendi, me lo dijo, como algo asi como un premio.
Es cierto, hasta ese momento ninguno habia acabado y los gemidos mutuos invadieron el hotel de un modo, medio impudico(asi nos contaron luego otras personas). El placer estuvo tan intenso en nosotros que entendi que ella no estaba en busca de un orgasmo sino de seguir pasandola bien. Y acepté.
Disfruté de ese manjar que pocas veces mas he disfrutado pese a tantas mujeres que luego conoci. disfruté, suave y dominantemente de ese momento, como pocas veces lo hice en mi vida!
Desenfrenadamente derrame montones de semen sobre su espalda, semen caliente, semen hirviente, semen extasiado.
La hora siguiente fue de un abrazo eterno, y besos y caricias y tanto amor.
Recuerdo hablar de su tema, de su orgasmo.
Recuerdo proponerle cosas, juegos, ropas, variantes, que no sean solo de posiciones.
Recuerdo que lo que mas le dije es que se haga respetar. que ella como mujer vale mucho y que quizas el haber buscado en otro hombre lo que ella necesitaba(amor) no era lo correcto, pero si era necesario estaba bien.
Recuerdo que nos vimos muchas veces mas, intentando miles de cosas, para que ella pueda experimentar por primera vez ese tan ansiado orgasmo.
Cada día que nos veíamos la veía a ella mejor, mas suelta incluso, más femenina. Me volvía loco la idea de poder, hasta ayudarla, pero de poder ser yo quien logre darle ese momento magico que todos queremos y necesitamos vivir cada tanto. Todos los días.
Un día, cuando ya hacía uno o dos meses que nos dejamos de ver, me llamaste.
Te recuerdo, recuerdo tu voz en el telefono con un tono de felicidad y algarabía que me estremecieron.
Me llamaste para contarme que habías tenido tu primer orgasmo, y que seguido al primero, llegaron muchisimos mas. Que su marido mucho no habia cambiado, que la que habia cambiado era ella, lo sedujo, se vistió parecido a lo que yo le había estado diciendo, que había estado aflojandose ella y desistiendo de la busqueda para solamente disfrutar mas alla del orgasmo. Y que cuando menos se lo imagino, exploto como nunca antes. Que esa noche, su marido, cuando ella logro eso, estuvo tambien el como nunca, excitadisimo.
Que tuvieron la mejor noche desde que lo conoció. Nueve años atras!!!
Me llamó para agradecerme el haber aparecido en su vida! Que me quería mucho y que no habría podido lograr eso sin mi!
Me morí de la alegría, porque yo tambien la quería, es una mujer hermosa, por dentro y por fuera. y merecía las mieles del orgasmo como toda mujer.
Me llene de orgullo, y comprendí tambien que no es todo el orgasmo, que no es todo el sexo por el sexo mismo, sino que hay tanto a su alrededor, tanto nos domina el cerebro.
Se hoy que no todas las mujeres de mi vida han podido tener un orgasmo, pero estoy orgulloso de saber que hice y haré todo lo que esté a mi alcance para verlas gozar, para que disfruten como disfruto yo de mi sexualidad.
Te recuerdo, hoy, arqueda, disfrutando. Y te agradezco, por hacerme parte de tu vida. Por hacerme parte de tu vida al llamarme y darme un crédito que no se si tengo. Pero que me enorgullece me hayas otrogado.
Te recuerdo y nunca te olvidaré.
Te recuerdo. Y gracias!