jueves, 26 de marzo de 2026

GUARDA CON EL GUARDA

Mucha luz, recuerdo que había tanta luz alrededor que nos tuvimos que ir corriendo de ahí. Hacía rato el chape in crescendo subía voltaje y esos asientos incómodos y expuestos no eran lugar para concretar ni un poco de lo que nuestra líbido indicaba. Nos reíamos por lo bajo cada vez que alguien pasaba por ese estrecho pasillo e interrumpía la escena de labios mordisqueados y risueñas picardías.La tome de la mano y salimos corriendo entre las butacas Pullman o súper Pullman o que se yo de aquel tren a Mar del Plata que, apenas saliendo de Dolores, fue testigo de un encuentro divino. Llegamos a los vagones de la clase turista tan excitados que mi caminar entre la gente fue tapando mi bajo vientre con un buzo negro que llevaba atado a la cintura para evitar se notara lo obvio. Allí, con el sonido rítmico de las ruedas del tren acustizando nuestros besos, nos depositamos en la zona oscura que hay entre vagón y vagón. Si, al lado del baño. Aún me pregunto porqué no entramos juntos al mismo. No lo sé. Algún morbo excibicionista oculto tal vez? Cuestión que se apoyó con la espalda contra una pared y continuamos nuestros besos apasionados pero casi sin testigos. Ella mordía mis labios, mi lengua saboreaba la suya, un gotita de saliva se escapaba por la comisura de ambos y rápidamente le temperatura corporal recupero su estado anterior. Y eso que de noche en esos trenes hacia un frío! Levanté su remera y con suavidad pero con ganas tome sus pechos. Sus gemidos, apenas audibles por el sonido ambiente, traspasaban mi pantalón y se me metían directo en los cuerpos cavernosos de mi se×o que se frotaba como perrito en celo contra su calza humedecida entre sus piernas.
Mi brazo izquierdo apoyado contra la pared metálica del vagón intentaba tapar un poco lo que se podía llegar a ver si alguien pasaba. Nuestras bocas haciéndose el amor apasionadamente, mi mano derecha buscando cómo meterse debajo de su calza como quien busca un lápiz en el fondo de un cajón que abre mal.
Aaaayyyy !!


Recuerdo y me caliento aún como
su mano se aferraba a mi f4lo por arriba del jogging de Boca y tocaba la punta que mojaba sus dedos a través de la tela.
Dios!! Qué calentura teníamos!
Pasó una chica y disimulamos como pudimos pero creo que se re dió cuenta de la secuencia. Que manera de reír!! La carcajada pícara y agitada se vio interrumpida por un gemido suyo producido por mis dedos que irrespetuosos traspasaron la barrera de su diminuta bombacha y empaparon mis yemas en cuestión de un instante. Creo que nunca había hecho el amor tan vestido en mi vida. El brazo que apoyaba en la pared ahora solo apoyaba en el codo y mi mano tapó su boca. Tanta lujuria en un abrir y cerrar de ojos la llevó a chuparme los dedos de esa mano a modo de felación mirándome a los ojos con la cara desfigurada. Sus manos me ma4sturbaban a toda velocidad y mis dedos frotaban su cl1toris ardiendo de deseo y mojados en sus ganas de separar las piernas y dejar fluir lo que allí era imposible. Las piernas se aflojaban, la respiración de ambos ya era un caos. Recuerdo su orgasmo mordiendo mis dedos al punto de que me dolían, pero nunca la frené. Empecé a jugar en un ida y vuelta entre rozar y frotar su cl1toris y meter ligeramente uno o dos dedos. Apenas, la posición no lo permitía mucho. Sus manos también me volvían loco. No sé cómo podía sostenerme parado. No sé cómo no nos acostamos ahí nomás. Creo que ambos lo pensamos.
Qué hermoso fue verla derretirse una y otra vez. No sé cómo podía contraer y apretar tanto su vulv4 en ese estado pero mis dedos de allí salieron morados como cuando alguien se queda sin aire, viste?
Fue en ese preciso instante que saqué mi intespestuosa mano de allí, en que la chica que había pasado hacía apenas unos instantes se asomó de repente y nos dice:

-"Guarda con el guarda eh!"-

Señalando hacia el vagón de al lado.

A lo que rápidamente acomodamos nuestras ropas y disimulamos una charla semi transpirada hasta que en menos de 1 minuto se abrió, efectivamente, la puerta del vagón y apareció el susodicho profesional tranviario.
Pasó, nos miró, saludó y siguió de largo.

Estallamos, como antes en 0rgasmos pero ahora en carcajadas al aire. Nos miramos, nos besamos un rato más y prometimos completar la aventura en posición horizontal en algún hotel de La Feliz.
Tuvimos suerte, no? Nuestro "angel de la guarda" nos avisó del Guarda, justo a tiempo.

-"Pará!! Ella estuvo ahí todo este tiempo?"-
Preguntó. Y, coloradisimos pero extasiados de risa, emprendimos la vuelta al sector que nos indicaba nuestro pasaje.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Massage

Massage